Ag 1,1-8 / Sal 149,1-2.3-4.5-6a y 9b (R.: 4a) / Lc 9,7-9
PRIMERA LECTURA
Construid el Templo, para que pueda complacerme.
Comienzo de la profecía de Ageo 1,1-8
El año segundo del rey Darío, el mes sexto, el día primero, vino la palabra del Señor, por medio del profeta Ageo, a Zorobabel, hijo de Salatiel, gobernador de Judea, y a Josué, hijo de Josadak, sumo sacerdote:
«Así dice el Señor de los ejércitos:
Este pueblo anda diciendo:
«Todavía no es tiempo de reconstruir el templo.»»
—La palabra del Señor vino por medio del profeta Ageo—:
«¿De modo que es tiempo de vivir en casas revestidas de madera, mientras el templo está en ruinas?
Pues ahora –dice el Señor de los ejércitos– meditad vuestra situación:
sembrasteis mucho, y cosechasteis poco,
comisteis sin saciaros,
bebisteis sin apagar la sed,
os vestisteis sin abrigaros,
y el que trabaja a sueldo
recibe la paga en bolsa rota.
Así dice el Señor: Meditad en vuestra situación:
subid al monte, traed maderos,
construid el templo,
para que pueda complacerme
y mostrar mi gloria
–dice el Señor–.»
Palabra de Dios.
Salmo responsorial
Sal 149,1-2.3-4.5-6a y 9b (R.: 4a)
R/. El Señor ama a su pueblo.
Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
que se alegre Israel por su Creador,
los hijos de Sión por su Rey. R/.
Alabad su nombre con danzas,
cantadle con tambores y cítaras;
porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la victoria a los humildes. R/.
Que los fieles festejen su gloria
y canten jubilosos en filas:
con vítores a Dios en la boca;
es un honor para todos sus fieles. R/.
EVANGELIO
A Juan lo mandé decapitar yo. ¿Quién es éste de quien oigo semejantes cosas?
+ Lectura del santo evangelio según san Lucas 9,7-9
En aquel tiempo, el virrey Herodes se enteró de lo que pasaba y no sabía a qué atenerse, porque unos decían que Juan había resucitado, otros que había aparecido Elías, y otros que había vuelto a la vida uno de los antiguos profetas.
Herodes se decía: «A Juan lo mandé decapitar yo. ¿Quién es éste de quien oigo semejantes cosas?»
Y tenía ganas de ver a Jesús.
Palabra del Señor.


