Lecturas del día

Natividad del Señor – Misa de Medianoche

En las misas que se celebran en el día de Navidad se utilizarán los formularios aquí señalados; se permite elegir las lecturas más aptas de una de las tres misas, teniendo en cuenta la oportunidad pastoral de cada asamblea.

Is 9,1-3.5-6 / Sal 95,1-2a.2b-3.11-12.13 (R.: Lc 2,11) / Tito 2,11-14 / Lc 2,1-14

PRIMERA LECTURA

Un hijo se nos ha dado.

Lectura del libro de Isaías     9,1-3.5-6

El pueblo que caminaba en tinieblas
vio una gran luz;

A los que habitaban tierra de sombras,
una luz les brillo.

Hiciste grande la alegría,
aumentaste el gozo;

se gozan en tu presencia,
como gozan al cosechar,

como se alegran
al repartirse el botín.

Porque, como hiciste el día de Madián,
has roto el yugo que pesaba sobre ellos,

la vara que castigaba sus espaldas,
el látigo del opresor que los hería.

Porque un niño nos ha nacido,
un hijo se nos ha dado:

sobre sus hombros descansa el poder,
y su nombre es:

«Consejero Admirable
Dios fuerte,

Padre eterno,
Príncipe de la paz».

Acrecentará su soberanía,
con una paz sin límites,

Sobre el trono de David
y sobre su reino,

para sostenerlo y consolidarlo
con la justicia y el derecho,
desde ahora y por siempre.

El amor ardiente del Señor lo realizará.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial

Sal 95,1-2ª.2b-3.11-12.13 (R.: Lc 2,11)

R. Hoy nos ha nacido un Salvador:
     el Mesías, el Señor.

Canten al Señor un cántico nuevo,
cante al Señor, toda la tierra;
canten al Señor, bendigan su nombre. R.

Proclamen día tras día su victoria.
Cuenten a los pueblos su gloria,
sus maravillas a todas las naciones. R.

Alégrese el cielo, goce la tierra,
retumbe el mar y cuanto lo llena;
vitoreen los campos y cuanto hay en ellos,
aclamen los árboles del bosque. R.

Delante del Señor que ya llega,
ya llega a regir la tierra:
regirá el orbe con justicia
y los pueblos con fidelidad. R.

SEGUNDA LECTURA

Se ha manifestado la gracia de Dios a todos los hombres.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a Tito     2,11-14

La gracia de Dios, que trae la salvación para todos los hombres se ha manifestado, enseñándonos a renunciar a la vida sin religión y a los deseos mundanos, y a llevar ya desde ahora una vida sin sobria, honrada y religiosa, aguardando la dicha que esperamos: la aparición gloriosa del gran Dios y Salvador nuestro, Jesucristo.

Él se entregó por nosotros para rescatarnos de toda maldad y purificar para sí un pueblo que fuese suyo, dedicado a las buenas obras.

Palabra de Dios.

Aleluya     Lc 2,10-11

Les traigo una buena noticia, una gran alegría:
nos ha nacido un Salvador:
el Mesías, el Señor.

EVANGELIO

Hoy les ha nacido un Salvador.

+ Lectura del santo Evangelio según san Lucas     2,1-14

En aquel tiempo, salió un decreto del emperador Augusto, ordenando hacer un censo del mundo entero.

Éste fue el primer censo que se hizo siendo Quirino gobernador de Siria. Y todos iban a inscribirse, cada cual a su ciudad.

También José, por ser de la descendencia y familia de David, subió desde la ciudad de Nazaret, en Galilea, a la ciudad de David, que se llama Belén, en Judea, para inscribirse con su esposa María, que estaba encinta. Y mientras estaba allí le llegó el tiempo del parto y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en la posada.

En aquella región había unos pastores que pasaban la noche al aire libre, velando por turno su rebaño.

Y un ángel del Señor se les presentó; la gloria del Señor los envolvió de claridad, y se llenaron de gran temor.

El ángel les dijo:

—«No teman; les traigo una buena noticia, una gran alegría para todo el pueblo: hoy, en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador: el Mesías, el Señor. Y aquí tienen la señal: encontrarán un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre».

De pronto, en torno al ángel, apareció una multitud del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo:

—«Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor».

Palabra del Señor.