Mi vida en Xto

Oración del martes: «Yo me voy, y es para enviárselo»

Ciclo A – Pascua – Semana 06 – Martes
23 de mayo de 2017

+  En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Oración inicial

Señor Jesús, Tú que al subir al Cielo nos enviaste el Espíritu Santo para estar con nosotros en todo momento, obtenme la Luz del Paráclito para que me ilumine en mi oración y así pueda crecer más en Ti y en el conocimiento de tus verdades. Ayúdame Señor a que en esta oración me adhiera de todo corazón a Ti y así te pueda entregar toda mi vida.

Acto penitencial

(Hago en silencio un breve examen de conciencia de mi último día).

Ten piedad, Señor, porque he caído muchas veces, negándote con mis palabras, pensamientos y acciones. Sé que tu misericordia es eterna y es infinitamente más grande que todos mis pecados. Por eso no temo acercarme una vez más a Ti para pedirte el perdón y comprometerme a luchar contra el pecado y, ayudado con tu gracia, nunca desfallecer en el combate.

Lectura Bíblica

«Yo me voy, y es para enviárselo» (Jn 16,5-11)

Pero ahora me voy donde Aquel que me envió, y ninguno de ustedes me pregunta adónde voy. Se han llenado de tristeza al oír lo que les dije, pero es verdad lo que les digo: les conviene que yo me vaya, porque mientras yo no me vaya el Protector no vendrá a ustedes. Yo me voy, y es para enviárselo. Cuando venga él, rebatirá al mundo en lo que toca al pecado, al camino de justicia y al juicio. ¿Qué pecado? Que no creyeron en mí. ¿Qué camino de justicia? Mi partida hacia el Padre, ustedes ya no me verán. ¿Qué juicio? El del príncipe de este mundo: ya ha sido condenado.

Lectura espiritual breve

Lee este texto del Papa Francisco:

Pienso en nosotros, los bautizados, si tenemos esta fuerza. Y me pregunto: ¿Nosotros creemos en esto? ¿Creemos que el bautismo es suficiente para evangelizar? ¿O esperamos que hable el sacerdote, que hable el obispo? ¿Y nosotros?… Demasiado a menudo la gracia del bautismo se deja un poco de lado y nos encerramos en nuestros pensamientos, en nuestras cosas. A veces pensamos: «somos cristianos, hemos recibido el bautismo, la primera comunión, la confirmación… el “carnet de identidad” es correcto. Y ahora, durmamos tranquilos: somos cristianos». Pero ¿dónde está esa fuerza del Espíritu que te lleva hacia delante? ¿Somos fieles al Espíritu para anunciar a Jesús con nuestra vida, con nuestro testimonio y con nuestras palabras? Cuando hacemos esto, la Iglesia se convierte en Iglesia Madre que engendra hijos, hijos de la Iglesia que testimonian a Jesús y la fuerza del Espíritu. Pero cuando no lo hacemos, la Iglesia no se convierte en Madre, sino en Iglesia niñera que cuida al nene para que se duerma. Es una Iglesia durmiente. Pensemos en nuestro bautismo, en la responsabilidad de nuestro bautismo.

Breve meditación personal

Haz silencio en tu interior y pregúntate:

1.- ¿Qué me dice el evangelio que he leído?

2.- ¿Cómo ilumina mi vida?

3.- ¿Qué tengo que cambiar para ser más como Jesús?

4.- ¿Qué me falta para ser más como Él?

Acción de gracias y peticiones personales

Señor Jesús, gracias por el Espíritu Santo que enviaste al mundo para fortalecer mi fe. Gracias por enviarlo a iluminarme en ese momento de oración, permitiéndome adentrarme más en el misterio de tu amor. Ayúdame a estar siempre en sintonía con el Espíritu Santo para discernir tu Plan de Amor en todas las circunstancias de mi vida. Amén.

(Si quieres, puedes pedirle al Señor por tus intenciones).

Reza un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria…

Consagración a María

Pidámosle a María que nos acompañe siempre:

Acuérdate,
¡oh piadosísima, Virgen María!,
que jamás se ha oído decir
que ninguno de los que
han acudido a tu protección,
implorando tu auxilio
haya sido abandonado de Ti.

Animado con esta confianza,
a Ti también yo acudo,
y me atrevo a implorarte
a pesar del peso de mis pecados.

¡Oh Madre del Verbo!,
no desatiendas mis súplicas,
antes bien acógelas benignamente. Amén

+  En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Lecturas de la Misa del día

Homilía del Papa Francisco