Misa en Santa Marta Papa Francisco

Homilía en Santa Marta: «Mujer fuerte, valerosa; mujer que estaba allí para decir: ‘Éste es mi Hijo: no lo reniego’»

Ciclo A – Tiempo Ordinario – Semana 23 – Viernes
15 de septiembre de 2017

(RV).- En su homilía de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta, en el día en que la Iglesia recuerda a Nuestra Señora de los Dolores, el Papa Francisco invitó a contemplar a la Bienaventurada Virgen María a los pies de la Cruz.

“Contemplar a la Madre de Jesús, contemplar este signo de contradicción —porque Jesús es el vencedor, pero en la Cruz, en la Cruz. Es una contradicción, no se comprende… Se necesita fe para comprender, al menos para acercarse a este misterio”.

María sabía, y “vivió toda su vida con el alma traspasada”. Seguía a Jesús y oía los comentarios de la gente, a veces a favor, y otras en contra, pero estaba siempre detrás de su Hijo. Y “por esto decimos que es la primera discípula” —subrayó Francisco—. María tenía la inquietud que le hacía nacer en su corazón este “signo de contradicción”.

Al final, estaba allí, en silencio, bajo la cruz mirando a su Hijo. Quizás oía comentarios que decían: “Mira a aquella, es la Madre de uno de los tres delincuentes”. Pero ella “mostró el rostro por el Hijo”:

“Esto que yo digo ahora son pequeñas palabras para ayudar a contemplar, en silencio, este misterio. En aquel momento, Ella nos dio a luz a todos nosotros: dio a la luz a la Iglesia. ‘Mujer’ —le dice su Hijo— ‘he aquí a tus hijos’. No dice ‘madre’: dice ‘mujer’. Mujer fuerte, valerosa; mujer que estaba allí para decir: ‘Éste es mi Hijo: no lo reniego’”.

El pasaje del Evangelio del día es, por lo tanto, más que para reflexionar, para contemplar. “Que sea el Espíritu Santo —concluyó diciendo el Papa Francisco en su homilía— el que diga a cada uno de nosotros aquello de lo que tenemos necesidad”.

(María Fernanda Bernasconi – RV).

Lecturas de la Misa del día

Oración con el Evangelio del día