Mi vida en Xto

Oración del viernes: “Ve a reconciliarte con tu hermano”

Año C – Cuaresma – Semana 01 – Viernes
19 de febrero de 2016

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+  En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Oración inicial

Jesús, te agradezco por tener este momento de oración. Tú sales siempre a mi encuentro y buscas acercarme a tu Corazón. Ayúdame a que durante esta oración te abra mi mente y mi corazón, para que tu palabra me ayude a responder cada vez con más ardor y coherencia a tu amor.

Acto penitencial

Hago en silencio un breve examen de conciencia de mi último día.

Señor Bueno, te pido perdón por mis pecados. Así como sé que no soy digno de un amor tan grande como el tuyo, sé también que tu misericordia es infinita. Por eso me acojo Señor a tu perdón y te pido arrepentido que me ayudes a no pecar más contra Ti.

Lectura Bíblica según el Evangelio del día

“Ve a reconciliarte con tu hermano” (San Mateo 5,20-26)

Les aseguro que si la justicia de ustedes no es superior a la de los escribas y fariseos, no entrarán en el Reino de los Cielos. Ustedes han oído que se dijo a los antepasados: No matarás, y el que mata, debe ser llevado ante el tribunal. Pero yo les digo que todo aquel que se irrita contra su hermano, merece ser condenado por un tribunal. Y todo aquel que lo insulta, merece ser castigado por el Sanedrín. Y el que lo maldice, merece la Gehena de fuego. Por lo tanto, si al presentar tu ofrenda en el altar, te acuerdas de que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda ante el altar, ve a reconciliarte con tu hermano, y sólo entonces vuelve a presentar tu ofrenda. Trata de llegar en seguida a un acuerdo con tu adversario, mientras vas caminando con él, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al guardia, y te pongan preso. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo.

Lectura espiritual breve

Lee este texto del Papa Francisco que te ayudará a profundizar el sentido del Evangelio:

Deberíamos preguntarnos todos: ¿cómo me dejo guiar por el Espíritu Santo de modo que mi vida y mi testimonio de fe sea de unidad y comunión? ¿Llevo la palabra de reconciliación y de amor que es el Evangelio a los ambientes en los que vivo? A veces parece que se repite hoy lo que sucedió en Babel: divisiones, incapacidad de comprensión, rivalidad, envidias, egoísmo. ¿Qué hago con mi vida? ¿Creo unidad en mi entorno? ¿O divido, con las habladurías, las críticas, las envidias? ¿Qué hago? Pensemos en esto. Llevar el Evangelio es anunciar y vivir nosotros en primer lugar la reconciliación, el perdón, la paz, la unidad y el amor que el Espíritu Santo nos dona. Recordemos las palabras de Jesús:
«En esto conocerán todos que sois discípulos míos: si os amáis unos a otros» (Jn 13, 35) 

Breve meditación personal

Haz silencio en tu interior y pregúntate:

1.- ¿Le pido con insistencia a Dios?
2.- ¿Confío que de verdad me escucha?
3.- ¿Cuál es mi actitud cuando Dios no me concede lo que le pido?
4.- ¿Acojo con humildad lo que según su providencia me concede?

Acción de gracias y peticiones personales

Gracias Señor por este momento de encuentro contigo. Ayúdame a interiorizar la reconciliación para poner todo de mi parte para vivirla cada día. Quiero amarte, Dios mío, porque eres lo más importante en mi vida. Y quiero amar a mi prójimo como Tú me enseñas a hacerlo. No permitas que tenga discordias, y si las tengo, ayúdame a superarlas y reconciliarme con mis hermanos. Amén.

Si quieres, puedes pedirle al Señor por tus intenciones.

Reza un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria…

Consagración a María

Pidámosle a María que nos acompañe siempre:

Madre del Amor Misericordioso,
bien sabes que tu Hijo,
desde lo alto de la Cruz,
señaló el camino de la piadosa filiación
como aquel que deberíamos recorrer.
Te imploro me obtengas la gracia
de acercarme a tu Inmaculado Corazón,
desde mi propio corazón,
para aprender a amarte
y a honrarte con el amor
que el Señor Jesús te tiene.
Cuida que este hijo tuyo
ingrese así
en el proceso de amorización
y vea algún día cumplida
la gran esperanza
de verse conformado
con el Salvador.

Amén.

+  En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

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