Mi vida en Xto

Oración del lunes: “La gente reconoció en seguida a Jesús”

Ciclo A – Tiempo Ordinario – Semana 05 – Lunes
10 de febrero de 2020

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En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Oración inicial

Señor Jesús, Tú que te hiciste hombre para librarnos del pecado y traernos la reconciliación, ayúdame a disponer mi interior para acoger tu palabra, y así permitir que tu gracia encuentre un terreno fértil en mí.

Acto penitencial

(Hago en silencio un breve examen de conciencia de mi último día).

Señor, reconozco con dolor de corazón que he faltado contra Ti. Yo sé que Tú me amas y quieres lo mejor para mí, pero a pesar de ello, muchas veces vivo como si no lo supiese. Te pido que me veas con misericordia, y me des la coherencia para no faltar más contra Ti.

Lectura Bíblica según el Evangelio del día

La gente reconoció en seguida a Jesús” Mc 6,53-56.

Después de atravesar el lago, llegaron a Genesaret y atracaron allí. Apenas desembarcaron, la gente reconoció en seguida a Jesús, y comenzaron a recorrer toda la región para llevar en camilla a los enfermos, hasta el lugar donde sabían que él estaba. En todas partes donde entraba, pueblos, ciudades y poblados, ponían a los enfermos en las plazas y le rogaban que los dejara tocar tan sólo los flecos de su manto, y los que lo tocaban quedaban curados.

Lectura espiritual breve

Reflexiona en las palabras del Papa Emérito Benedicto XVI:

Son frecuentes y a veces inquietantes esos interrogantes, que en verdad, en un plano meramente humano, no encuentran respuestas adecuadas, pues el dolor, la enfermedad y la muerte en su significado siguen siendo insondables para la mente humana. Pero viene en nuestra ayuda la luz de la fe. La Palabra de Dios nos revela que incluso estos males son misteriosamente “abrazados” por el plan divino de salvación; la fe nos ayuda a considerar que la vida humana es hermosa y digna de vivirse en plenitud, a pesar de estar menoscabada por el mal. Dios creó al hombre para la felicidad y para la vida, mientras que la enfermedad y la muerte entraron en el mundo como consecuencia del pecado. Sin embargo, el Señor no nos ha abandonado a nosotros mismos. Él, el Padre de la vida, es el médico del hombre por excelencia y no deja de inclinarse amorosamente hacia la humanidad que sufre. El Evangelio relata cómo Jesús “expulsaba los espíritus con su palabra y curaba a los enfermos”, indicando el camino de la conversión y de la fe como condiciones para obtener la curación del cuerpo y del espíritu. (S.S. Benedicto XVI).

Breve meditación personal

Haz silencio en tu interior y pregúntate:

1.- ¿Soy consciente de que Dios puede haber puesto a algunos “enfermos” en mi camino para que los ayude?

2.- ¿Qué acción concreta suelo realizar para llevarlos más cerca de Jesús?

3.- ¿Cómo puedo mejorar mi actitud ante las personas necesitadas para ser un puente entre Dios y ellos?

Acción de gracias y peticiones personales

Gracias Buen Señor por esta oración. Gracias por lo que constantemente haces por salir a mi encuentro, para ayudarme a ser un mejor hijo del Padre. Te pido que me ayudes a que el mal nunca me sea indiferente, y que siguiendo tu ejemplo, yo también vele siempre por aquellos que sufren. Amén.

(Si quieres, puedes pedirle al Señor por tus intenciones).

Reza un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria…

Consagración a María

Pidámosle a María que nos acompañe siempre:

¡Oh Señora mía, oh Madre mía!,
yo me entrego del todo a Ti,
y en prueba de mi filial afecto,
te consagro en este día
mis ojos, mis oídos, mi lengua y mi corazón,
en una palabra, todo mi ser,
ya que soy todo tuyo,
¡oh Madre de bondad!,
guárdame y protégemecomo hijo tuyo. Amén.

+  En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.