Mi vida en Xto

Oración del sábado: «Su nombre es Juan»

Ciclo A – Tiempo Ordinario – Semana 10 – Sábado
24 de junio de 2017

Solemnidad del Nacimiento de San Juan Bautista

+ En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Oración inicial

Invoco, Señor, la presencia del Espíritu para que me acompañe en este momento de oración. Ilumina mi mente y ayúdame a interiorizar tus enseñanzas de modo que pueda, como Juan el Bautista, ser coherente y fiel a tus designios.

Acto penitencial

(Hago en silencio un breve examen de conciencia de mi último día).

Arrepentido por todas las veces en las que me he apartado del camino de la Vida, te pido perdón, Señor, y te suplico que me fortalezcas y renueves en mis buenas resoluciones. Confío en Ti y me llena de esperanza saber que tu misericordia es infinita.

Lectura Bíblica

«Su nombre es Juan» (Lc 1,57-66.80)

Cuando le llegó a Isabel su día, dio a luz un hijo, y sus vecinos y parientes se alegraron con ella al enterarse de la misericordia tan grande que el Señor le había mostrado. Al octavo día vinieron para cumplir con el niño el rito de la circuncisión, y querían ponerle por nombre Zacarías, por llamarse así su padre. Pero la madre dijo: «No, se llamará Juan». Los otros dijeron: «Pero si no hay nadie en tu familia que se llame así». Preguntaron por señas al padre cómo quería que lo llamasen. Zacarías pidió una tablilla y escribió: «Su nombre es Juan», por lo que todos se quedaron extrañados. En ese mismo instante se le soltó la lengua y comenzó a alabar a Dios. Un santo temor se apoderó del vecindario, y estos acontecimientos se comentaban en toda la región montañosa de Judea. La gente que lo oía quedaba pensativa y decía: «¿Qué va a ser este niño?» Porque comprendían que la mano del Señor estaba con él. A medida que el niño iba creciendo, le vino la fuerza del Espíritu. Vivió en lugares apartados hasta el día en que se manifestó a Israel.

Lectura espiritual breve

Lee este comentario del Papa Emérito Benedicto XVI:

Con excepción de la Virgen María, el Bautista es el único santo del que la liturgia celebra el nacimiento, y lo hace porque está íntimamente vinculado con el misterio de la Encarnación del Hijo de Dios. De hecho, desde el vientre materno Juan es el precursor de Jesús: el ángel anuncia a María su concepción prodigiosa como una señal de que «para Dios nada hay imposible» (Lc 1,37), seis meses antes del gran prodigio que nos da la salvación, la unión de Dios con el hombre por obra del Espíritu Santo. Los cuatro Evangelios dan gran relieve a la figura de Juan el Bautista, como profeta que concluye el Antiguo Testamento e inaugura el Nuevo, identificando en Jesús de Nazaret al Mesías, al Consagrado del Señor. De hecho, será Jesús mismo quien hablará de Juan con estas palabras: «Este es de quien está escrito: “Yo envío a mi mensajero delante de ti, para que prepare tu camino ante ti. En verdad os digo que no ha nacido de mujer uno más grande que Juan el Bautista; aunque el más pequeño en el reino de los cielos es más grande que él”» (Mt 11,10-11).

Breve meditación personal

Haz silencio en tu interior y pregúntate:

1.- ¿Qué me dice el Evangelio que he leído?

2.- ¿Cómo ilumina mi vida?

3.- ¿Qué tengo que cambiar para ser más como Jesús?

4.- ¿Qué me falta para ser más como Él?

Acción de gracias y peticiones personales

Gracias, Amigo bueno, por este momento de oración. Quiero responder a tu llamado a la santidad. Ayúdame, por intercesión de San Juan Bautista, a escoger siempre el camino de la humildad, y a seguirte con fidelidad y generosidad. Amén.

(Si quieres, puedes pedirle al Señor por tus intenciones).

Reza un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria…

Consagración a María

Pidámosle a María que nos acompañe siempre:

Salve, Reina de los Cielos
y Señora de los ángeles;
salve raíz, salve puerta,
que dio paso a nuestra luz.

Alégrate, Virgen gloriosa,
entre todas la más bella;
salve, agraciada doncella,
ruega a Cristo por nosotros.

D: Que con el auxilio de tan dulce intercesora,

T: seamos siempre fieles en el terreno caminar. Amén

+ En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Lecturas  de la Misa del día