Mi vida en Xto

Oración del martes: «El que quiera ser grande, que se haga servidor»

Ciclo A – Tiempo Ordinario – Semana 16 – Martes
25 de julio de 2017

Fiesta de Santiago Apóstol

+ En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Oración inicial

Señor Jesús, amigo fiel, gracias por este nuevo día que me concedes. Gracias también por este momento de encuentro en el que me das la ocasión de alimentarme de tu palabra de vida. Hoy, que recordamos a Santiago, uno de tus doce apóstoles, te pido que me ayudes a vivir el camino de la humildad y del servicio con generosidad.

Acto penitencial

(Hago en silencio un breve examen de conciencia de mi último día).

Padre Bueno, te pido perdón por todas las veces en que me he alejado de Ti. Sé que tu amor es siempre más grande que la dureza de mi corazón. Confío en que me amas y en que me perdonas, y tengo puesta mi esperanza en que siempre estás conmigo.

Lectura Bíblica

«El que quiera ser grande, que se haga servidor» Mt 20,20-28

Entonces se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, y se postró como para pedirle algo. «¿Qué quieres?», le preguntó Jesús. Ella le dijo: «Manda que mis dos hijos se sienten en tu Reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda». «No saben lo que piden», respondió Jesús. «¿Pueden beber el cáliz que yo beberé?» «Podemos», le respondieron. «Está bien, les dijo Jesús, ustedes beberán mi cáliz. En cuanto a sentarse a mi derecha o a mi izquierda, no me toca a mí concederlo, sino que esos puestos son para quienes se los ha destinado mi Padre». Al oír esto, los otros diez se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús los llamó y les dijo: «Ustedes saben que los jefes de las naciones dominan sobre ellas y los poderosos les hacen sentir su autoridad. Entre ustedes no debe suceder así. Al contrario, el que quiera ser grande, que se haga servidor de ustedes; y el que quiera ser el primero que se haga su esclavo: como el Hijo del hombre, que no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por una multitud».

Lectura espiritual breve

Lee este breve texto que te ayudará a profundizar en el sentido del Evangelio:

Celebramos hoy la fiesta de Santiago Apóstol, y vemos este pasaje del Evangelio en donde Santiago y su hermano Juan le piden a Jesús los puestos de honor cuando venga en su Reino. Al margen de la ambición humana que puede contener, muestra sin embargo la fe y confianza que tenían en el Señor. Tenían plena confianza en que era el Mesías, y en la instauración de su Reino. Por eso están dispuestos a compartir su cáliz, cuando Jesús se los pregunta responden con un sí inmediato y generoso. Esto nos tiene que recordar, por un lado, que Dios nos llama también a nosotros a algo grande, somos parte de un gran proyecto, el más grandioso de todos. Estamos llamados a participar con Cristo en la instauración de su Reino. Con nuestras obras de caridad, alentados por la fe, colaboramos con Cristo a que su Reino se haga presente en este mundo.

Pero a pesar de la grandeza de ánimo de estos hombres santos, también vemos sus miserias. Jesús acababa de anunciarles que iba a ser sacrificado y que moriría en la Cruz. No entendían que la gloria que Cristo les ofrecía, no es la gloria humana, la de la fama y el poder. Jesús les hablaba del sacrificio, de la entrega por los demás, del amor que se hace concreto en el servicio, y ellos no entendieron. Y los otros diez se molestan con estos hermanos, en el fondo porque ellos también anhelaban lo mismo. Que los criterios del mundo no sean los que dirijan nuestra vida. El apóstol Santiago finalmente dio su vida anunciando a Cristo, que nosotros también podamos encontrar nuestra grandeza en el servicio a los demás.

Breve meditación personal

Haz silencio en tu interior y pregúntate:

  1. ¿Qué enseñanzas saco para mi vida de este pasaje del Evangelio?
  2. ¿Cómo puedo servir más al Señor con humildad y generosidad?

Acción de gracias y peticiones personales

Señor Jesús, te agradezco por este momento de oración; ayúdame a interiorizar el camino de la humildad y del servicio en mi vida. Dame tu fuerza para poder entender que en el servicio el amor se hace concreto, y para que pueda vivir ese camino con generosidad. Por intercesión del apóstol Santiago, te pido que me ayudes a seguirte con fidelidad. Amén.

(Si quieres, puedes pedirle al Señor por tus intenciones).

Reza un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria…

Consagración a María

Pidámosle a María que nos acompañe siempre:

Acuérdate,
¡oh piadosísima, Virgen María!,
que jamás se ha oído decir
que ninguno de los que
han acudido a tu protección,
implorando tu auxilio
haya sido abandonado de Ti.

Animado con esta confianza,
a Ti también yo acudo,
y me atrevo a implorarte
a pesar del peso de mis pecados.

¡Oh Madre del Verbo!,
no desatiendas mis súplicas,
antes bien acógelas benignamente. Amén

 

+ En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Lecturas de la Misa del día