Mi vida en Xto

Oración del viernes: «¡A vino nuevo, odres nuevos!»

Año B – Tiempo Ordinario – Semana 16 – Miércoles

Vino

+ En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Oración inicial

Gracias Señor por este espacio que me concedes para descansar en Ti. Reconozco que Tú eres la roca de mi vida. Sólo en Ti todo tiene sentido. Ayúdame a ser reverente frente a tu palabra, para acogerla y ponerla por obra.

Acto penitencial

Hago en silencio un breve examen de conciencia de mi último día.

Reconozco mi Buen Señor, todas las veces en que me rebelo y rehúso tu amor, optando por quedarme en la comodidad de una vida tibia y mediocre. Confío en tu amor que trasciende todo mi pecado, que mira mi corazón, me perdona y me da la gracia para levantarme nuevamente.

Lectura Bíblica: Lc 5,33-39

Luego le dijeron: «Los discípulos de Juan ayunan frecuentemente y hacen oración, lo mismo que los discípulos de los fariseos; en cambio, los tuyos comen y beben». Jesús les contestó: «¿Ustedes pretenden hacer ayunar a los amigos del esposo mientras él está con ellos? Llegará el momento en que el esposo les será quitado; entonces tendrán que ayunar». Les hizo además esta comparación: «Nadie corta un pedazo de un vestido nuevo para remendar uno viejo, porque se romperá el nuevo, y el pedazo sacado a este no quedará bien en el vestido viejo. Tampoco se pone vino en odres viejos, porque hará reventar los odres; entonces el vino se derramará y los odres ya no servirán más. ¡A vino nuevo, odres nuevos! Nadie, después de haber gustado el vino viejo, quiere vino nuevo, porque dice: El añejo es mejor».

Lectura espiritual breve

Reflexionemos en la invitación que nos hace el Papa San Juan Pablo II:

Para que la evangelización sea “nueva” también “en su expresión”, debéis estar con los oídos atentos a lo que dice el Señor, esto es, siempre en actitud de escucha a lo que el mismo Señor puede sugerir en cualquier momento. «Muéstranos, Señor, tu misericordia / y danos tu salvación. / Voy a escuchar lo que dice el Señor» (Sal 85 [84], 8-9). Cada hombre y cada mujer cristianos han de adquirir un sólido conocimiento de las verdades de Cristo —adecuado a su propia formación cultural e intelectual—, siguiendo las enseñanzas de la Iglesia. Cada uno ha de pedir al Espíritu Santo que le permita llevar el “alegre anuncio”, la “Buena Nueva”, a todos los ambientes en que se desarrolla su existencia. Esa profunda formación cristiana le permitirá verter «el vino nuevo» de que nos habla el Evangelio, en «odres nuevos» (Mt 9,17): anunciar la Buena Nueva con un lenguaje que todos puedan entender. Los grupos y asociaciones apostólicas han de mostrar particular interés en una mayor profundización de la vida cristiana, en un conocimiento más hondo de la fe católica, así como una participación más frecuente y activa en la vida litúrgica de la Iglesia.

Breve meditación personal

Haz silencio en tu interior y pregúntate:

1.- ¿Qué me dice el Evangelio que he leído?
2.- ¿Cómo ilumina mi vida?
3.- ¿Qué tengo que cambiar para ser más como Jesús?
4.- ¿Qué me falta para ser más como Él?

Acción de gracias y peticiones personales

Gracias Señor por tantas cosas que me enseñas día a día por medio de tu Evangelio. Hoy vuelvo a tomar conciencia de cuánto necesito convertirme y para ello debo disponerme integralmente, para que el vino de tu gracia pueda ser recibido en un odre nuevo. Amén.

Si quieres, puedes pedirle al Señor por tus intenciones

Reza un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria…

Consagración a María

Pidámosle a María que nos acompañe siempre:

Santa María, Madre del Señor Jesús y nuestra, obtennos la presencia vivificante del Espíritu, y la gracia de andar siempre por los caminos de Dios.

+ En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Mi-vida-en-Xto-300x111pxLee las lecturas de la Misa de este día. dies-dominis

Lee la homilía del Papa comentando las lecturas del día.Papa Francisco