Mi vida en Xto

Oración del martes: “Tú sabes que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido”

Ciclo A – Tiempo Ordinario – Semana 08 – Martes
28 de febrero de 2017

En el nombre del Padre y, del Hijo, y del Espíritu Santo: Amén.

Oración Inicial

Señor mío, puesto en tu presencia quiero disponer mi corazón para este momento de oración. Envía tu Espíritu Santo para me ilumine y abra mi mente y corazón a todo lo que Tú me quieras decir hoy. Gracias, Señor, por alimentarme con tu Palabra.

Acto penitencial

(Hago en silencio un breve examen de conciencia de mi último día).

¿Cuántas veces, Señor, te doy la espalda y me alejo de Ti? Perdóname. Aquí estoy, dolido de corazón, pero profundamente esperanzado en tu inmenso amor y misericordia. Dame la fuerza para seguir el camino de la vida con los ojos siempre fijos en Ti que eres todo amor y perdón.

Lectura Bíblica según el Evangelio del día

“Tú sabes que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido” (San Marcos 10,28-31)

Pedro le dijo: “Tú sabes que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido”. Jesús respondió: “Les aseguro que el que haya dejado casa, hermanos y hermanas, madre y padre, hijos o campos por mí y por la Buena Noticia, desde ahora, en este mundo, recibirá el ciento por uno en casas, hermanos y hermanas, madres, hijos y, campos, en medio de las persecuciones; y en el mundo futuro recibirá la Vida eterna. Muchos de los primeros serán los últimos y los últimos serán los primeros”.

Lectura Espiritual breve

Lee estas breves palabras del Padre Christian Vinces que te ayudará a profundizar el sentido del Evangelio:

Seguir a Jesús, decidirse a responder al amor de Jesús emprendiendo el camino de su seguimiento, lleva siempre una opción y varias renuncias.  Y eso es lo que Pedro le expone hoy a Jesús. Ellos lo han dejado todo y han optado por seguirlo.  Jesús le responde y le muestra todo aquello por lo cual él ha optado y por lo cual realmente vale la pena hacer las renuncias necesarias. Ser cristianos, significa responder al Amor de una Persona que nos ha amado hasta el extremo, respuesta que implica el seguimiento amoroso de esta Persona.  Este seguimiento de Jesús, implica ciertas renuncias en nuestra vida, pero Jesús nos promete el ciento por uno.  Pues al dejarnos amar por Jesús y caminar con Él, entramos a formar parte de la gran comunión de la Iglesia. En ella nos vemos sostenidos por el amor del mismo Dios y el amor de muchos hermanos en la fe que comparten la misma vida y caminan a nuestro lado.  Y juntos caminamos hacia la vida eterna, hacia la vida llena de amor y felicidad porque viviremos en la plenitud de la comunión de Dios y entre los hombres.  Este es el camino de la vida en Cristo, el camino del amor… vale la pena hacer las renuncias necesarias para caminar con Él.

Breve meditación personal

Haz silencio en tu interior y pregúntate:

1.¿Cómo experimento en mi vida el ciento por uno que el Señor ha prometido a aquellos que han optado por responder a su amor?

2. ¿Qué renuncias me pide el Señor hacer en mi vida para avanzar en mi camino del seguimiento del Maestro?

Acción de gracias y peticiones personales

¡Qué grande eres, Señor! ¡Cuánto me amas! Gracias por tu bondad y por mostrarme el camino. Tú me prometes el ciento por uno si te sigo con fidelidad. Lo quiero hacer, Señor. Quiero encontrar el mayor tesoro y nunca perderlo. Fortalece mi debilidad, anima mi combate y ayúdame a confiar siempre en tu inmensa generosidad.  Amén.

(Si quieres, puedes hacer pedirle al Señor por tus intenciones.)

Reza un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria...

Consagración a María

(Termina esta oración consagrándote a María.)

Acuérdate,
¡oh piadosísima, Virgen María!,
que jamás se ha oído decir
que ninguno de los que
han acudido a tu protección,
implorando tu auxilio
haya sido abandonado de Ti.

Animado con esta confianza,
a Ti también yo acudo,
y me atrevo a implorarte
a pesar del peso de mis pecados.

¡Oh Madre del Verbo!,
no desatiendas mis súplicas,
antes bien acógelas benignamente. Amén

+  En el nombre del Padre y, del Hijo, y del Espíritu Santo: Amén.

Lecturas de la Misa del día

Homilía del Papa Francisco