Mi vida en Xto

Oración del lunes: “¿Por qué esta generación pide un signo?”

Ciclo A – Tiempo Ordinario – Semana 06 – Lunes
13 de febrero de 2017

+  En el nombre del Padre y, del Hijo, y del Espíritu Santo: Amén.

Oración inicial

Te doy gracias Jesús porque me permites tener este momento de oración. Quiero conocerte cada vez más, profundizar en tu Palabra, escucharte y seguirte. Dame la luz y la gracia que necesito para poder hacerlo.

Acto penitencial

(Hago en silencio un breve examen de conciencia de mi último día).

Aunque me cueste tengo que reconocer que soy frágil y pecador. ¡Cuántas veces me dejo llevar por las ocasiones y soy negligente en el rechazo de las tentaciones! Sin embargo, Tú siempre estás esperándome con los brazos abiertos para perdonarme y devolverme a la vida. En ti confío, Señor, y sé que eres todo amor y misericordia.

Lectura Bíblica según el Evangelio del día

“¿Por qué esta generación pide un signo?” (San Marcos 8,11-13).

Entonces llegaron los fariseos, que comenzaron a discutir con él; y, para ponerlo a prueba, le pedían un signo del cielo.
Jesús, suspirando profundamente, dijo: “¿Por qué esta generación pide un signo? Les aseguro que no se le dará ningún signo”.
Y dejándolos, volvió a embarcarse hacia la otra orilla.

Lectura espiritual breve

Esta meditación del Papa Francisco te ayuda a profundizar en el Evangelio:

“La llave que abre la puerta a la fe es la oración (…) Cuando un cristiano no reza, sucede esto. Y su testimonio es un testimonio soberbio(…).

“Estos no rezan, abandonan la fe y la transforman en ideología moralista, casuística, sin Jesús. Y cuando un profeta o un buen cristiano le reprocha , hacen lo mismo que hicieron con Jesús: Cuando salió de allí, los escribas y fariseos comenzaron a tratarlo de forma hostil –estos ideólogos son hostiles- y lo hacen hablar de muchos temas, tendiéndole trampas –son insidiosos- para atacarle con cualquier palabra que saliera de su boca’. No son transparentes. ¡Eh! Pobrecitos, son gente manchada por su soberbia. Pidamos al Señor la gracia, en primer lugar de no dejar de rezar, para no perder la fe, permaneciendo humildes. Y así no nos volveremos cerrados, ni cerraremos el camino hacia el Señor”.

Breve meditación personal

Haz silencio en tu interior y pregúntate:

1.- ¿Qué me dice el evangelio que he leído?

2.- ¿Cómo ilumina mi vida?

3.- ¿Qué tengo que cambiar para ser más como Jesús?

4.- ¿Qué me falta para ser más como Él?

Acción de gracias y peticiones personales

Gracias, Jesús, por este momento de encuentro contigo. Gracias por el don de la fe. Te pido que me ayudes a crecer cada vez más en confianza en Ti y que me fortalezcas con la gracia de tu Resurrección. Amén.

(Si quieres, puedes pedirle al Señor por tus intenciones).

Reza un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria…

Consagración a María

Termina esta oración rezándole a María:

¡Oh Señora mía, oh Madre mía!,
yo me entrego del todo a Ti,
y en prueba de mi filial afecto,
te consagro en este día
mis ojos, mis oídos, mi lengua y mi corazón,
en una palabra, todo mi ser,
ya que soy todo tuyo,
¡oh Madre de bondad!,
guárdame y protégemecomo hijo tuyo. Amén.

+  En el nombre del Padre y, del Hijo, y del Espíritu Santo: Amén.

Lecturas de la Misa del día