Semana Santa Vía Crucis

Cancionero para Vía Crucis

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1. MADRE DEL CRUCIFICADO

  1. Madre Santa, Madre amada,
    yo te elevo mis plegarias,
    son mis lágrimas rocío
    que a los pies de la Cruz
    se derraman al ver que tú me amas.

Si estoy lejos de tu lado,
volveré junto a tu mano
y al calor de tu ternura
podré ver al Señor
y beber de Su Amor que perdura.

De rodillas frente a tu Hijo
puedo amar como yo nunca
he amado al Señor de los dolores,
Madre Buena, son tus flores
mi consuelo en el dolor.

MADRE DEL CRUCIFICADO,
NOS ABRAZAS CON TU MANTO
Y EN EL FRÍO DE LA NOCHE
VA TU FUEGO CALENTANDO
EL CORAZÓN DEL PEREGRINO
QUE POSTRADO EN EL CAMINO
BUSCA EL ROSTRO DEL SEÑOR
Y ASÍ VOLVER A VER LA VIDA
EN UNA CRUZ…
EN EL AMOR…
EN EL SEÑOR…

  1. Se tú, Madre, mi mirada
    para ver con fe el dolor
    y sea tu manto mi morada
    para ver desde allí
    al Señor que pronuncia mi nombre.

Solo el hombre que se aferra
a tu Hijo en esta guerra
solo aquel que en pie lo mira
beberá de su herida
que sangra de amor y de vida.

Y tus rosas que derraman
la dulzura y el aroma
de tu Inmaculado Amor
son la pureza que me toma
y, cual corona; reinas en mi corazón.

2. EN EL CAMINO DEL CALVARIO

  1. En el camino del Calvario
    fortaleza y temple en alto
    y el sendero ya sangrado
    de un camino que va amando.

En la vista dolorosa
de un monte y crucificados,
de un paisaje agreste y vil
en aparente derrota.

AL TIEMPO DE LA PASIÓN
DULCES CANTOS DE BATALLA
ANUNCIAN YA LA VICTORIA
DE UN HOMBRE DE VIDA EN GLORIA. (2v)

  1. Una silente compañía
    de fiel y llorosa Madre:
    su presencia es en lo alto
    consuelo del victimado.

En la soledad del cerro
de inmisericorde muerte
se ven los cuerpos inertes
de tres maderos colgados.

EN EL CERRO DEL CALVARIO,
EN ESTRUEDO SILENCIOSO,
TRAS LOS GRITOS TERRENALES
SE OYEN HIMNOS DE VICTORIA. (2v)

  1. Junto a María y a los pies
    del árbol que da la vida
    cobijados a la sombra
    de espeso ramaje humano.

Allí, Señor, te lloramos,
y allí te queremos mucho
pues tu dolorosa muerte
nos engendra nueva vida.

AL TIEMPO DE LA PASIÓN
DULCES CANTOS DE BATALLA
ANUNCIAN YA LA VICTORIA
DE UN HOMBRE DE VIDA EN GLORIA. (2v)

3. MIRANDO AL CRUCIFICADO

  1. De rodillas, Cristo del Calvario
    viene a rogarte mi ser quebrantado;
    pero al verte, mis ojos con vergüenza
    van y vienen de mi ruego
    a tu cuerpo desgarrado.

¿CÓMO QUEJARME DE MIS PIES CANSADOS,
CUANDO VEO LOS TUYOS DESTROZADOS?
¿CÓMO MOSTRARTE MIS MANOS VACÍAS,
CUANDO LAS TUYAS ESTÁN LLENAS DE HERIDAS?
¿CÓMO EXPLICARTE A TI MI SOLEDAD,
CUANDO EN LA CRUZ ALZADO Y SOLO ESTÁS?
¿CÓMO EXPLICARTE QUE NO TENGO AMOR,
CUANDO TIENES ENTREGADO EL CORAZÓN?

  1. Ahora no importan todas las dolencias.
    Huyeron los temores en tu Presencia.
    El ímpetu que mi ruego traía,
    se transforma al mirarte
    en fuerte impulso para amar.
  2. Y solo pido no pedir más nada
    que andar en la memoria de tu imagen yerta,
    ir aprendiendo que por Ti el dolor
    se convierte en camino de amor.

4. Brille la Cruz

  1. Brille la Cruz del Verbo, luminosa,
    brille como la carne Sacratísima,
    de aquel Jesús nacido de la Virgen,
    que en la gloria del Padre vive y brilla.
    Gemía Adán doliente y conturbado,
    amargas lágrimas Eva vertía;
    brillen sus rostros por la Cruz gloriosa,
    Cruz que se enciende cuando el Verbo expira.

LAS BANDERAS REALES SE ADELANTAN
Y LA CRUZ MISTERIOSA EN ELLAS BRILLA:
LA CRUZ EN QUE LA VIDA SUFRIÓ MUERTE
Y EN QUE, SUFRIENDO MUERTE,
MURIENDO NOS DIO VIDA.

  1. Salve, Cruz de cerros y caminos,
    junto al enfermo suave medicina,
    regio trono de Cristo en las familias
    Cruz de la fe, ¡oh, Cruz bendita!
    Reine el Señor, el Rey crucificado,
    levantando la Cruz donde moría;
    nuestros enfermos ojos buscan luz,
    nuestros labios el río de la vida.
  2. Dichosa Cruz que con tus brazos firmes
    en que estuvo colgado nuestro precio,
    fuiste balanza para el cuerpo santo
    que arrebató su presa a los infiernos.
    Te adoramos, ¡oh, Cruz!, que fabricamos
    pecadores con manos deicidas,
    te adoramos ornato del Señor,
    eres prenda de nuestra eterna dicha.

5. CORAZÓN REDIMIDO

  1. Canta el corazón, que arrepentido, ve sorprendido,
    la infinita misericordia del Señor.
    Canta el corazón, que muerto estaba y fue revivido,
    por el infinito amor del Señor.
    Canta mi corazón
    a Aquel que lo salvó.

SORPRENDIDOS TE VEN MIS OJOS,
CONFUNDIDO MI CORAZÓN.
ES TAN GRANDE TU MISERICORDIA,
QUE ARRANCASTE DE MÍ EL DOLOR.

  1. Canto a ese fuego que voy viendo y voy viviendo,
    y por dentro regocija el corazón.
    Canto con ardor y con la frente en alto
    y proclamo la grandeza del Señor.
    Le canto con amor,
    porque por mí murió.

SORPRENDIDOS TE VEN MIS OJOS,
CONFUNDIDO MI CORAZÓN.
ES TAN GRANDE TU MISERICORDIA,
QUE ARRANCASTE DE MÍ EL DOLOR. (2v)

6. Brazos rígidos y yertos

  1. Brazos rígidos y yertos
    por dos clavos traspasados,
    que aquí estáis, por mis pecados,
    para recibirme abiertos,
    para esperarme clavados.

Cuerpo llagado de amores,
yo te adoro, yo te sigo,
yo, Señor de los señores,
quiero partir tus dolores,
subiendo a la Cruz contigo.

UNA CRUZ ESTA VACÍA
ESPERANDO AL LLAMADO.
¿QUIÉN VENDRÁ A PONER SU ALMA,
SU CORAZÓN TRASPASADO?
¿QUIÉN MI VOZ HA ESCUCHADO?

  1. Quiero en la vida seguirte
    y por sus caminos irte
    alabando y bendiciendo,
    y bendecirte sufriendo,
    y muriendo bendecirte.

 Que no ame la poquedad
de cosas que van y vienen;
que adore la austeridad
de estos sentires que tienen
sabores de eternidad.

  1. Que sienta una dulce herida
    de ansia de amor desmedida;
    que ame tu ciencia y tu luz;
    que vaya, en fin, por la vida
    como Tú estás en la Cruz:

de sangre los pies cubiertos,
llagadas de amor las manos,
los ojos al mundo muertos
y los dos brazos abiertos
para todos mis hermanos.

7. El mismo Dios

  1. Lo he traicionado y entregado a los malvados,
    lo he coronado con espinas puntiagudas,
    yo he atravesado con la lanza su costado,
    lo he clavado en un madero y aún me ama.

FUE EL MISMO DIOS,
QUIEN DIO SU VIDA
EN UN MADERO POR AMOR.
FUE EL MISMO DIOS,
QUIEN DERRAMÓ SU SANGRE
PARA DARME VIDA.
FUE EL MISMO DIOS,
QUIEN ACEPTÓ MORIR
ATRAVESADO Y DESGARRADO
POR LOS CLAVOS.
FUE EL MISMO DIOS.
QUIEN ME HA SALVADO DEL PECADO
Y DE LA MUERTE.
FUE EL MISMO DIOS.

  1. Me ha entregado a su Madre con amor,
    me ha lavado con amor los pies llagados,
    Él me ha curado las heridas del pecado,
    me ha amado desde antes que naciera.
  2. Me ha enseñado cómo seguirlo y amarlo,
    me ha llamado para una gran misión,
    Él me ha escogido para ser un apóstol,
    para anunciarlo con mi vida hasta la muerte.

8. ¡Victoria! Tú reinarás

¡VICTORIA! TÚ REINARÁS.
¡OH CRUZ! TÚ NOS SALVARÁS.

  1. El Verbo en Ti clavado muriendo nos rescató;
    de Ti, madero santo, nos viene la redención.
  2. Extiende por el mundo tu Reino de salvación,
    Oh Cruz, fecunda fuente de vida y bendición.
  3. Impere sobre el odio tu Reino de caridad.
    Alcancen las naciones el gozo de la unidad.
  4. Aumenta en nuestras almas tu Reino de santidad;
    el río de la gracia apague la iniquidad.
  5. La gloria por los siglos a Cristo Libertador.
    Su Cruz nos lleve al cielo, la tierra de promisión.

9. Pueblo mío

PUEBLO MÍO, ¿QUÉ TE HE HECHO?,
¿EN QUÉ TE HE OFENDIDO? RESPÓNDEME. (2v)

  1. Yo te saqué de Egipto
    y por cuarenta años te guie en el desierto;
    tú hiciste una Cruz para tu Salvador.
  2. Yo te libré del mar,
    te di a beber el agua que manaba de la roca;
    tú hiciste una Cruz para tu Salvador.
  3. Yo te llevé a tu tierra,
    por ti vencí a los reyes de los pueblos cananeos;
    tú hiciste una Cruz para tu Salvador.
  4. Yo te hice poderoso,
    estando Yo a tu lado derroté a los enemigos;
    tú hiciste una Cruz para tu Salvador.
  5. Te di a comer maná,
    te puse en una tierra que da frutos abundantes;
    tú hiciste una Cruz para tu Salvador.
  6. Yo perdoné tus culpas,
    y tú me condujiste ante el juicio de Pilato;
    tú hiciste una Cruz para tu Salvador.
  7. Hermosa viña eras,
    y amarga te volviste a mi sed como vinagre;
    tú hiciste una Cruz para tu Salvador.
  8. Por ti vencí a Egipto,
    e ingrato me entregaste a los sumos sacerdotes;
    tú hiciste una Cruz para tu Salvador.
  9. Abrí el mar por ti,
    y tú con una lanza mi costado atravesaste;
    tú hiciste una Cruz para tu Salvador.

10. Por el dolor creyente

  1. Por el dolor creyente que brota del pecado,
    por no haberte querido de todo corazón,
    por haberte, Dios mío, tantas veces negado,
    con súplicas te pido de rodillas perdón.

CONCÉDEME UN ALMA LAVADA POR TU AGUA,
UN CORAZÓN TAN PURO
COMO EL QUE TRASPASADO
ME HA RECONCILIADO Y DADO EL AMOR.

  1. Por haberte perdido, por no haberte encontrado,
    porque es como un desierto nevado mi oración,
    porque es como una hiedra sobre el árbol cortado
    el recuerdo que brota cargado de ilusión.
  2. Porque es como la hiedra, permite que te abrace,
    primero amargamente, lleno de amor después,
    y que a ti, viejo tronco poco a poco me enlace,
    y que mi vieja sombra se derrame a tus pies.

11. Aquí estoy, Señor

AQUÍ ESTOY, SEÑOR,
PARA CUMPLIR TU PLAN.

  1. Salí de tu casa, Señor, salí de mi casa;
    anduve vacío sin Ti, perdí la esperanza,
    Y UNA NOCHE LLORÉ,
    ENTRANDO EN MÍ MISMO. (2v)
  2. Camino de vuelta, Señor, pensé en tus palabras:
    la oveja perdida, el pastor, el pan de tu casa.
    Y A MÍ ME VOLVIÓ,
    VOLVIÓ LA ESPERANZA. (2v)
  3. Tu casa mi casa será, ¡oh Padre clemente!,
    banquete reconciliador, vestido de gracia
    Y UNA TÚNICA NUEVA
    PARA LA PASCUA. (2v)

12. Jerusalén

¡JERUSALÉN, JERUSALÉN!
POR LAS CALLES DE JERUSALÉN
SUBE CRISTO CON LA CRUZ. (2v)

  1. El Señor te eligió, te alimentó por el desierto.
    El Señor vino a ti, te alimentó con su palabra,
    pero tú le llevas a la Cruz,
    y el Señor muere por ti, clavado en la Cruz.
  2. Yo también, siendo infiel,
    vendo al Señor con mi silencio.
    Yo también, siendo infiel,
    olvido a Dios con mis excusas;
    pero Él me da la salvación,

13. Es Cristo el Señor

  1. ¿Quién es éste que viene / recién atardecido,
    cubierto por su sangre
    como varón que pisa los racimos?

ESTE ES CRISTO EL SEÑOR,
CONVOCADO A LA MUERTE,
GLORIFICADO EN LA RESURRECCIÓN. (2v)

  1. ¿Quién es éste que vuelve / glorioso y malherido
    y, a precio de su muerte,
    compra la paz y libra a los cautivos?
  2. Se durmió con los muertos / y reina entre los vivos;
    no le venció el abismo
    porque el Señor sostuvo a su Elegido.
  3. Anunciad a los pueblos / qué habéis visto y oído;
    aclamad al que viene
    como la paz, bajo un clamor de olivos.

14. Madre Dolorosa

  1. Tiembla la tierra y llora, ha muerto el Redentor;
    junto a la Cruz, Señora, mueres en tu dolor.
    Hondo pesar fecundo, grande como el amor,
    todo el dolor del mundo llora en tu corazón.
  2. Si la semilla muere, nace una nueva flor;
    vuestro dolor florece, Madre, en la redención.
    Sobre tu alma herida brota la flor mejor,
    muerte que da la vida en la resurrección.
  3. Ya no te quedas sola, sola junto a la Cruz,
    Madre, nuestra Señora, hoy nos has dado a luz.
    Ya no te quedas sola, sola junto a la Cruz,
    somos también ahora hijos como Jesús.