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Oración del viernes: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por Mí»

Ciclo A – Pascua – Semana 05 –  Viernes
15 de mayo de 2020

+ En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Oración inicial

Jesús, Tú me conoces y Tú sabes lo que hay en mi corazón. Te pido que me ayudes a ser tierra fértil ante tu palabra, para que escuchándola y dejando que me interpele, pueda hacerla vida en mí.

Acto penitencial

(Hago en silencio un breve examen de conciencia de mi último día).

Señor, tengo hambre de Ti, pero a veces cedo ante las ofertas del mundo, de mi hombre viejo, del Maligno, que, en vez de satisfacerme, me dejan vacío. Te pido perdón con corazón sincero. Nútreme con el alimento de tu Cuerpo y fortaléceme en mi combate, que por mis propias fuerzas no puedo alcanzarte.

Lectura Bíblica

«Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por Mí» Jn 14,1-6

«No se turben; crean en Dios y crean también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones. De no ser así, no les habría dicho que voy a prepararles un lugar. Y después de ir y prepararles un lugar, volveré para tomarlos conmigo, para que donde yo esté, estén también ustedes. Para ir a donde yo voy, ustedes ya conocen el camino». Entonces Tomás le dijo: «Señor, nosotros no sabemos adónde vas, ¿cómo vamos a conocer el camino?» Jesús contestó: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí».

Lectura espiritual breve

Lee con atención la siguiente reflexión que te ayudará a profundizar el evangelio

Jesús, en la última Cena reunido con sus amigos, pronuncia uno de sus últimos discursos, porque ya no estará más como estuvo con ellos en los 3 años de su vida pública. Por eso hoy Jesús les quiere dar palabras de consuelo: «No se turbe vuestro corazón». No se inquieten, ya no me verán de la misma manera que antes, porque he partido a prepararles una morada, tengo un lugar con el nombre de cada uno de Uds, preparado para Uds desde siempre. 

Y esa es la primera esperanza que el Señor quiere comunicar: hemos sido creados para la salvación, no para la condenación. Esa es nuestra esperanza. Y el camino para gozar de esa dicha plena, sólo es uno. Pueden haber muchos caminos buenos que nos pueden conseguir cosas buenas, pero para la vida auténtica sólo existe uno: Jesús. La amistad con Él, la unión profunda con Él es lo que nos lleva al gozo que tanto anhelamos. 

Y Jesús no es un camino lejano, ni fuera del alcance. Es más bien un camino accesible, que ha venido y se ha acercado a nosotros. Nos dice San Agustín: “El Señor no te dice: “Esfuérzate en encontrar el camino para llegar a Dios”. No, lo que te dice es: “!Levántate perezoso! El camino en persona vino a ti y te despertó del sueño. ¡Levántate pues y camina!”. (Padre Juan José Paniagua)

Breve meditación personal

Haz silencio en tu interior y pregúntate:

1.- ¿Qué me dice el evangelio que he leído?

2.- ¿Cómo ilumina mi vida?

3.- ¿Qué tengo que cambiar para ser más como Jesús?

4.- ¿Qué me falta para ser más como Él?

Acción de gracias y peticiones personales

Gracias, Señor por salir a mi encuentro. Gracias por ser el Camino que me lleva al encuentro del Padre, gracias por ser la Verdad que me revela el misterio del hombre y del mundo, gracias por ser la auténtica Vida que le da sentido a mi existencia. Te pido que me ayudes a seguirte con alegría y fervor anunciándole a los demás que sólo Tú eres el Camino, la Verdad y la Vida. Amén.

(Si quieres, puedes pedirle al Señor por tus intenciones).

Reza un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria…

Consagración a María

Pidámosle a María que nos acompañe siempre:

Reina del Cielo, alégrate, aleluya, porque el Señor, a quien llevaste en tu seno, ha resucitado, según su palabra, aleluya. Ruega al Señor por nosotros, aleluya. 
Amén.

+ En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.