Oración Rosarios

María, Madre de la Familia Sodálite

MONICIÓN INICIAL

Ofrecemos este Rosario por la vocación y apostolado de todos los miembros de la Familia Sodálite.

T: Por la señal de la Santa Cruz…

Rezamos el Credo

Primer misterio: María, Madre de la Iglesia

Si Pentecostés puede ser comparado con el nacimiento de la Iglesia, la Anunciación – Encarnación puede ser comparado con su Concepción.  Al pronunciar su Sí generoso, María se convierte no sólo en Madre de Cristo, que es la Cabeza de la Iglesia, sino también de todo el cuerpo, y de cada uno de sus miembros.

Padre Nuestro…


Segundo misterio: María, Madre servicial

Pocas veces pensamos en este detalle: María, Madre de la Iglesia, realmente madre del cuerpo y de cada uno de sus miembros, es madre de Isabel, de Zacarías y del propio Juan Bautista. Ella sirve desde el comienzo al crecimiento de ese pequeño cuerpo, el de la Iglesia, que en este momento es apenas un pequeño embrión, llena de infinitas potencialidades, de esperanza incalculable en el corazón de la Madre.

Padre Nuestro…


Tercer misterio: Luces y sombras en Belén

Nace un niño en Belén y ya descansa en los brazos de su joven Madre, ante la mirada protectora de José, padre adoptivo del Niño.  Cuán frágil se muestra ahora el Señor de la Creación, el Mesías y Salvador, la Cabeza de la Iglesia. Sirviéndonos de metáforas, podemos decir que el parto, para María, apenas ha comenzado: la Cabeza de la Iglesia ha venido al mundo, pero el resto del cuerpo será dado a luz poco a poco, con el desarrollo de la historia, através de algunas  señales  resaltantes, de luces y sombras que se extienden hasta hoy, hasta este momento, en el que le pedimos a María, rezando el Rosario en  familia, lo que nos hace un solo cuerpo, la Iglesia.

Padre Nuestro…


Cuarto misterio: La presentación en el Templo

¿Qué significa para nosotros ser parte de una familia espiritual, la Familia Sodálite? El misterio que ahora meditamos puede darnos algunas pistas: significa vivir hasta el final las consecuencias de nuestro bautismo, aquella consagración fundamental cuyo despliegue son las diferentes vocaciones, carismas y familias espirituales a lo largo de la rica experiencia de la Iglesia. Pidamos a María que nos presente al Padre como Familia Sodálite, como Iglesia, como cuerpo que somos. Renovemos también nuestro compromiso de cooperar con Ella, desde nuestra situación actual, en la construcción y el crecimiento de este cuerpo.

Padre Nuestro…


Quinto misterio: La misión apostólica

Usando nuevamente las metáforas, podemos decir que la incursión del Niño Jesús en el Templo es como un “vuelo de prueba “, un rayo de luz en medio de la vida oculta, cuyos detalles son desconocidos para nosotros, lo que muestra a sus padres en miniatura, lo que será no solo la misión de Cristo, sino de la propia Iglesia . El Niño Jesús crece lentamente , como cualquier otro niño, y María y José respetan ese ritmo de crecimiento. No caigamos en la tentación de apresurar o desanimar al constatar que nuestra Familia todavía tiene mucho para crecer en sabiduría y gracia. Ese es el ritmo natural de las cosas. Dejémonos formar por María, que nos enseña a guardar todo en nuestro corazón con esperanza, cooperando  con el Plan de Dios de acuerdo al máximo de nuestras capacidades y posibilidades.

Padre Nuestro…


MONICIÓN FINAL

Alentados por Santa María y dispuestos a seguir acompañándola en su espera terminemos nuestro Rosario rezando LA SALVE.

+ En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo…