Catequesis del miércoles Papa Francisco

Catequesis del Papa: «En la Confirmación es Cristo quien nos llena de su Espíritu»

Año B – Tiempo Ordinario – Semana 07 – Miércoles
23 de mayo de 2018

La audiencia general de esta mañana ha tenido lugar a las 9:25 en la Plaza de San Pedro donde el Santo Padre Francisco ha encontrado grupos de peregrinos y fieles de Italia y de todo el mundo.

El Papa, empezando un nuevo ciclo de catequesis sobre el sacramento de la Confirmación, se ha centrado en el testimonio cristiano; Fragmento bíblico: Evangelio de san Lucas 4,17-18).

Tras resumir su discurso en diversas lenguas, el Santo Padre ha saludado en particular a los grupos de fieles presentes procedentes de todo el mundo. Después ha lanzado un llamamiento invitando a la oración por los católicos de China. La audiencia general ha terminado con el canto del Pater Noster y la bendición apostólica.


Lectura del santo Evangelio según San Lucas

En aquel tiempo fue Jesús a Nazaret donde se había criado.  Entró en la sinagoga, como era su costumbre los sábados, y se puso en pie para hacer la lectura.  Le entregaron el rollo del profeta Isaías y desenrollándolo encontró el pasaje en donde estaba escrito: “El espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido, me ha enviado a evangelizar a los pobres.

Palabra del Señor.


Catequesis del Santo Padre

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Después de la catequesis sobre el Bautismo, estos días que siguen a la solemnidad de Pentecostés nos invitan a reflexionar sobre el testimonio que el Espíritu suscita en los bautizados, poniendo sus vidas en movimiento, abriéndolas al bien de los demás. Jesús confió a sus discípulos una gran misión: «Vosotros sois la sal de la tierra, vosotros sois la luz del mundo» (Mt 5,13-16). Estas son imágenes que nos hacen pensar en nuestro comportamiento, porque tanto la falta de sal como su exceso vuelven poco apetecible la comida, así como la ausencia y el exceso de luz nos impiden ver. El que puede hacernos realmente sal que da sabor y conserva de la corrupción y luz que ilumina el mundo es solo el Espíritu de Cristo. Y este es el don que recibimos en el Sacramento de la Confirmación o Crismación, sobre el que deseo detenerme y reflexionar con vosotros. Se llama “Confirmación” porque confirma el Bautismo y refuerza su gracia (véase Catecismo de la Iglesia Católica, 1289); así como “Crismación”, porque recibimos el Espíritu a través de la unción con el “crisma” —aceite mezclado con fragancias consagrado por el obispo— un término que se refiere a “Cristo,” el ungido del Espíritu Santo.

Renacer a la vida divina en el Bautismo es el primer paso. Por lo tanto, es necesario que nos comportemos como hijos de Dios, es decir, que nos conformemos al Cristo que obra en la santa Iglesia, dejándonos involucrar en su misión en el mundo. Esto es lo que otorga la unción del Espíritu Santo: «Mira el vacío del hombre si Tú le faltas por dentro» (véase Secuencia de Pentecostés). Sin la fuerza del Espíritu Santo no podemos hacer nada: el Espíritu es el que nos da fuerzas para ir adelante. Como toda la vida de Jesús estuvo animada por el Espíritu, así también la vida de la Iglesia y de cada uno de sus miembros está bajo la guía del mismo Espíritu.

Concebido por la Virgen por obra el Espíritu Santo, Jesús emprende su misión después de que, salido del agua del Jordán, es consagrado por el Espíritu que desciende y permanece sobre Él (cf Mc 1,10; Jn 1,32). Él lo declara explícitamente en la sinagoga de Nazaret. ¡Es hermoso como se presenta Jesús, cual es el carnet de identidad de Jesús en la sinagoga de Nazaret! Escuchemos como hace: «El Espíritu del Señor sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva» (Lc 4,18). Jesús se presenta en la sinagoga de su pueblo como el Ungido, El que ha sido ungido por el Espíritu.

Jesús está lleno del Espíritu Santo y es la fuente del Espíritu prometido por el Padre (Jn 15,26; Lc 24,39; Hch 1,8;2,33). En realidad, en la noche de Pascua el Resucitado sopló sobre los discípulos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo» (Jn 20,22); y en el día de Pentecostés, la fuerza del Espíritu desciende sobre los Apóstoles de forma extraordinaria (véase Hechos 2,1-4), como sabemos.

El “Respiro” de Cristo resucitado llena los pulmones de la Iglesia de vida y, en efecto, las bocas de los discípulos, «llenos del Espíritu Santo», se abren para proclamar a todos las grandes obras de Dios (véase Hechos 2,1-11).

Pentecostés —que celebramos el domingo pasado— es para la Iglesia lo que para Cristo fue la unción del Espíritu recibida en el Jordán; es decir, Pentecostés es el impulso misionero a consumir la vida por la santificación de los hombres, para gloria de Dios. Si en todo sacramento obra el Espíritu, de manera especial es en la Confirmación en el cual «los fieles reciben como don el Espíritu Santo» (Pablo VI, Const. ap., Divinae consortium naturae). Y en el momento de efectuar la unción, el obispo dice estas palabras: “Recibe al Espíritu Santo que te ha sido dado en don”: es el gran don de Dios, el Espíritu Santo. Y todos nosotros llevamos al Espíritu dentro. El Espíritu está en nuestro corazón, en nuestra alma. Y el Espíritu nos guía en la vida para que nos convirtamos en sal justa y luz justa para los hombres.

Si en el bautismo es el Espíritu Santo quien nos sumerge en Cristo, en la Confirmación es el Cristo quien nos llena de su Espíritu, consagrándonos como testigos suyos, partícipes del mismo principio de vida y de misión, según el diseño del Padre celestial. El testimonio que dan los confirmados manifiesta la recepción del Espíritu Santo y la docilidad a su inspiración creativa. Yo me pregunto: ¿Cómo vemos que hemos recibido el Don del Espíritu? Si realizamos las obras del Espíritu, si pronunciamos palabras enseñadas por el Espíritu (véase 1Cor 2,13). El testimonio cristiano consiste en hacer solo y todo lo que el Espíritu de Cristo nos pide, otorgándonos la fuerza para hacerlo.

Saludos en las diversas lenguas

Saludos en francés

Me complace saludar a los peregrinos procedentes de Francia, Gabón, Canadá y varios países de habla francesa, en particular a los miembros de la Milicia Christi y a los jóvenes de Neuilly, Châteaubriant y París. ¡Ojalá el testimonio de los confirmados manifieste la recepción del Espíritu Santo y la docilidad a su inspiración creativa! ¡Dios os bendiga!

Saludos en inglés

Saludo a los peregrinos de habla inglesa presentes en la audiencia de hoy, especialmente los de Inglaterra, Gales, Irlanda, India, Filipinas, Rusia, Vietnam, Canadá y los Estados Unidos de América. En la alegría de Pentecostés, que acabamos de celebrar, invoco sobre vosotros y vuestras familias la efusión del Espíritu Santo. ¡El Señor os bendiga!

Saludos en alemán

Una cordial bienvenida a los peregrinos de habla alemana, especialmente a los numerosos grupos de jóvenes. En el sacramento de la confirmación, el Señor os ha dado la fuerza del Espíritu Santo. Así podéis ser realmente la sal de esta tierra y la luz de nuestro mundo. ¡Dios os bendiga a todos!

Saludos en español

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española provenientes de España y América Latina. Con el recuerdo todavía reciente de la pasada fiesta de Pentecostés, pidamos a la Virgen María que nos ayude a ser dóciles al Espíritu Santo, para que sepamos dar a nuestro alrededor un testimonio vivo de santidad y amor, entregándonos en todo momento al bien de los demás. Que el Señor los bendiga. Muchas gracias.

Saludos en portugués

Queridos peregrinos de lengua portuguesa: una cordial bienvenida a todos, especialmente a los grupos llegados de Portugal y de Brasil. ¡Acordaos de dar gracias al Señor por el don del sacramento de la Confirmación, pidiéndole que os ayude a vivir siempre como verdaderos cristianos, para confesar en todas partes el nombre de Cristo! ¡Que la bendición del Señor descienda sobre vosotros!.

Saludos en árabe

Una cordial bienvenida a los peregrinos de lengua árabe, especialmente a los de Oriente Medio. Queridos hermanos y hermanas, el Espíritu Santo nos enseña y nos da la Sabiduría y la Verdad de Cristo. Invoquémoslo más a menudo, para que nos guíe en el camino de los verdaderos discípulos de Jesús. ¡Que el Señor os bendiga!.

Saludos en polaco

Doy la bienvenida a los peregrinos polacos. En particular saludo a la delegación de los silvicultores, con la Dirección General de Bosques Nacionales de Polonia. Han traído consigo un centenar de plantas de roble que, con motivo del centenario de la independencia de Polonia, serán plantadas como un signo del compromiso con la protección de la creación. Queridos hermanos y hermanas, como escribí en Laudato sì,: “Es muy noble asumir el deber de cuidar la creación con pequeñas acciones cotidianas, y es maravilloso que la educación sea capaz de motivarlas hasta conformar un estilo de vida. La educación en la responsabilidad ambiental puede alentar diversos comportamientos que tienen una incidencia directa e importante en el cuidado del ambiente, […].Todo esto es parte de una generosa y digna creatividad, que muestra lo mejor del ser humano.”(n. ° 211). ¡Os bendigo a todos de corazón!.

Saludos en ucraniano

Saludo a los peregrinos ucranianos que han participado en la 60ª Peregrinación Militar a Lourdes. Rezo incesantemente al Señor para que cure las heridas infligidas por la guerra y dé su paz a la querida tierra de Ucrania. ¡Dios os bendiga a todos!

Saludos en italiano

Una cordial bienvenida a los fieles de lengua italiana.
Me complace recibir a los participantes en el Capítulo General de los Hermanos del Sagrado Corazón, a los Hermanos de las Escuelas Cristianas y a los Cooperadores Paulinos. Invito a cada uno a secundar la voz del Espíritu Santo, a través de acciones concretas de bien.
Saludo al Grupo de la Clericus Cup, a las parroquias de San Nicolás de Bari en Polvica di Chiaiano y a la Unidad pastoral de Castel del Piano Pila en Perugia, a los grupos de estudiantes, especialmente los de la Escuela María Auxiliadora en Roma, a la Facultad de Ingeniería Civil e Industrial de la Universidad La Sapienza de Roma y al Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Bondeno.
Encomiendo en particular a Nuestra Señora a los jóvenes, los ancianos, los enfermos y los recién casados ​​que están presentes aquí hoy. Exhorto a todos a valorar la oración del santo rosario en este mes de mayo. Invoquemos la intercesión de María, para que el Señor conceda paz y misericordia a la Iglesia y al mundo entero.

Llamamiento del Santo Padre

Mañana, 24 de mayo, es la fiesta anual de la Santísima Virgen María “Auxilio de los cristianos”, particularmente venerada en el santuario de Sheshan, cerca de Shanghai, en China.
Esta fecha nos invita a unirnos espiritualmente a todos los fieles católicos que viven en China. Rezamos por ellos a Nuestra Señora, para que puedan vivir su fe con generosidad y serenidad y puedan realizar actos concretos de fraternidad, concordia y reconciliación, en plena comunión con el Sucesor de Pedro.
Queridísimos discípulos del Señor en China, la Iglesia universal reza con vosotros y por vosotros para que incluso en las dificultades sigáis confiando en la voluntad de Dios. Nuestra Señora nunca dejará de ayudaros y os custodiará con su amor maternal.