Mi vida en Xto

Oración del lunes: «El Espíritu del Señor está sobre mí»

Ciclo C – Tiempo Ordinario – Semana 22 – Lunes
02 de septiembre de 2019

+ En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Oración inicial

Señor, Tú eres grande y misericordioso. Tú sales siempre a mi encuentro y me concedes todo lo que necesito para poder encontrarte. Te pido, Señor, que me ayudes a abrir mi mente y mi corazón en esta oración, para que escuchando tu palabra, pueda hacerla vida en mí.

Acto penitencial

(Hago en silencio un breve examen de conciencia de mi último día).

Puesto en tu presencia, Dios mío, me doy cuenta de que muchas veces construyo mi vida sobre cosas efímeras, que no tienen valor. Te aparto de mis proyectos, de mis ideales, de mis planes, y me dejo llevar por cosas pasajeras y que en última instancia me dejan vacío. Ayúdame a construir sobre roca firme, siempre en referencia a Ti y a tu plan de amor.

Lectura Bíblica

«Hoy se ha cumplido este pasaje de la Escritura que acaban de oír» Lc 4,16-30

Jesús fue a Nazaret, donde se había criado; el sábado entró como de costumbre en la sinagoga y se levantó para hacer la lectura. Le presentaron el libro del profeta Isaías y, abriéndolo, encontró el pasaje donde estaba escrito: «El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha consagrado por la unción. Él me envió a llevar la Buena Noticia a los pobres, a anunciar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, a dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor». Jesús cerró el libro, lo devolvió al ayudante y se sentó. Todos en la sinagoga tenían los ojos fijos en Él. Entonces comenzó a decirles: «Hoy se ha cumplido este pasaje de la Escritura que acaban de oír». Todos daban testimonio a favor de Él y estaban llenos de admiración por las palabras de gracia que salían de su boca. Y decían: «¿No es este el hijo de José?». Pero Él les respondió: «Sin duda ustedes me citarán el refrán: “Médico, cúrate a ti mismo”. Realiza también aquí, en tu patria, todo lo que hemos oído que sucedió en Cafarnaúm». Después agregó: «Les aseguro que ningún profeta es bien recibido en su tierra. Yo les aseguro que había muchas viudas en Israel en el tiempo de Elías, cuando durante tres años y seis meses no hubo lluvia del cielo y el hambre azotó a todo el país. Sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una viuda de Sarepta, en el país de Sidón. También había muchos leprosos en Israel, en el tiempo del profeta Eliseo, pero ninguno de ellos fue curado, sino Naamán, el sirio». Al oír estas palabras, todos los que estaban en la sinagoga se enfurecieron y, levantándose, lo empujaron fuera de la ciudad, hasta un lugar escarpado de la colina sobre la que se levantaba la ciudad, con intención de despeñarlo. Pero Jesús, pasando en medio de ellos, continuó su camino.

Lectura espiritual breve

Lee este texto del Papa San Juan Pablo II:

Son palabras del Profeta Isaías referidas a Moisés. «El Espíritu del Señor está sobre mí, porque Él me ha ungido. Me ha mandado para dar la Buena Noticia» (Lc 4,18). Estas palabras escritas en el libro de Isaías las leyó Jesús el día en que comenzó su misión mesiánica en Nazaret. La Iglesia retorna hoy a aquel día para destacar que la misión mesiánica de Jesucristo llega ahora precisamente a su cenit. “Hoy”, precisamente hoy, se van a hacer realidad hasta el fondo las palabras de Isaías Profeta… El crisma, el óleo y la unción nos hablan de la penetración en el hombre de la potencia divina que concede el Espíritu Santo. Dicha potencia, con su abundante plenitud, ha sido dada a Cristo para toda la humanidad: para la Iglesia. Para la humanidad a través de la Iglesia.

Breve meditación personal

Haz silencio en tu interior y pregúntate:

1.- ¿Qué me dice el Evangelio que he leído?

2.- ¿Cómo ilumina mi vida?

3.- ¿Qué tengo que cambiar para ser más como Jesús?

4.- ¿Qué me falta para ser más como Él?

Acción de gracias y peticiones personales

Te quiero agradecer, Señor, por este momento de oración, y porque me ayudas a tomar conciencia de que sólo Tú colmas mis anhelos más profundos. Ayúdame Señor a tener la valentía para anunciar al mundo que sólo en Ti está la felicidad plena. Gratuitamente me has dado la vida nueva, ayúdame a anunciarte gratuitamente a cuantos te necesitan. Amén.

(Si quieres, puedes pedirle al Señor por tus intenciones).

Reza un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria…

Consagración a María

Pidámosle a María que nos acompañe siempre:

¡Oh Señora mía, oh Madre mía!,
yo me entrego del todo a Ti
y en prueba de mi afecto,
con amor filial te consagro en este día
todo lo que soy,
todo lo que tengo. Guarda y protege,
y también defiende a este hijo tuyo,
que así sea. Amén.

+ En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.