Mi vida en Xto

Oración del lunes: “Cuando des un banquete, invita a los pobres”

Año C – Tiempo Ordinario – Semana 31 – Lunes
31 de octubre de 2016

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+  En el nombre del Padre y, del Hijo, y del Espíritu Santo: Amén.

Oración inicial

Jesús, creo profundamente en Ti y sé que eres la luz que ilumina mi existir. Te pido al iniciar esta oración, que me ayudes a tener el silencio interior para escuchar tu voz de amigo verdadero y así, pueda caminar tus caminos que me llevarán a la felicidad eterna.

Acto penitencial

(Hago en silencio un breve examen de conciencia de mi último día).

Señor, soy consciente de que muchas veces escojo mal mis caminos y opto por alejarme de Ti. Te pido perdón de todo corazón. Sé que Tú viniste a reconciliarnos y sanarnos del pecado, por eso te pido, Buen Señor, que cures todas mis heridas y me ayudes a vivir siempre según tus palabras.

Lectura Bíblica según el Evangelio del día

“Cuando des un banquete, invita a los pobres” (San Lucas 14,12-14)

Después dijo al que lo había invitado: “Cuando des un almuerzo o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos, no sea que ellos te inviten a su vez, y así tengas tu recompensa. Al contrario, cuando des un banquete, invita a los pobres, a los lisiados, a los paralíticos, a los ciegos. ¡Feliz de ti, porque ellos no tienen cómo retribuirte, y así tendrás tu recompensa en la resurrección de los justos!”.

Lectura espiritual breve

Meditemos en el Evangelio ayudados por San Gregorio Nacianceno: 

Dar sin esperar nada a cambio es un distintivo cristiano. Es común que cuando le hacemos un “favor” a alguien, esperamos poder “cobrarlo” cuando sea necesario. Esa no es la lógica de Dios. El cristiano debe estar dispuesto a dar gratuitamente. ¿Por qué debemos dar gratuitamente? Porque reconocemos que todo lo que tenemos nos ha sido dado por Dios. Comenzando por nuestra propia vida, la salud y tantas otras cosas que son un don que hemos recibido sin merecerlo. Por lo mismo, quien descubre en el prójimo el Rostro del Señor, y lo sirve generosa y gratuitamente, está respondiendo con actos de amor concretos al amor que Dios nos tiene.

Breve meditación personal

Haz silencio en tu interior y pregúntate

1.- ¿Suelo esperar algo a cambio cuando hago un favor?

2.- ¿Qué puedo realizar en mi vida cotidiana que sea gratuito?

3.- ¿Veo en el prójimo el Rostro de Cristo?

Acción de gracias y peticiones personales

Gracias Señor porque me has concedido este momento de encuentro contigo. Te agradezco también por mostrarme cuanto necesito servir a mi prójimo para desplegarme auténticamente. Te pido, Buen Jesús, que me ayudes a no buscar mi salario en esta tierra, sino a esperar Contigo la gloria eterna.  Amén.

(Si quieres, puedes pedirle al Señor por tus intenciones).

Reza un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria…

Consagración a María

Termina esta oración rezándole a María:

¡Oh Señora mía, oh Madre mía!,
yo me entrego del todo a Ti,
y en prueba de mi filial afecto,
te consagro en este día
mis ojos, mis oídos, mi lengua y mi corazón,
en una palabra, todo mi ser,
ya que soy todo tuyo,
¡oh Madre de bondad!,
guárdame y protégeme como hijo tuyo. Amén.

+  En el nombre del Padre y, del Hijo, y del Espíritu Santo: Amén.

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