Mi vida en Xto

Oración del martes: «Mi madre y mis hermanos son los que escuchan la Palabra de Dios y la practican»

Año C – Tiempo Ordinario – Semana 25 – Martes
20 de septiembre de 2016

jesus-y-apostoles

+ En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Oración inicial

Señor, me pongo en tu presencia para meditar en este día en tu palabra que da vida. Te pido que me concedas tu gracia para poder comprenderla, acogerla en mi corazón para así hacerla fructificar en mi vida, a ejemplo de San Pío de Pietrelcina.

Acto penitencial

(Hago en silencio un breve examen de conciencia de mi último día).

Te pido perdón Señor por tantas veces que soy indiferente ante el sufrimiento de mis hermanos. Ayúdame Buen Jesús a aprender de Ti a vivir la reverencia en las pequeñas cosas, a entregarme y velar por las necesidades de los demás viviendo el mandamiento del amor a plenitud.

Lectura Bíblica: Lc 8,19-21

Su madre y sus hermanos fueron a verlo, pero no pudieron acercarse a causa de la multitud. Entonces le anunciaron a Jesús: «Tu madre y tus hermanos están ahí afuera y quieren verte». Pero Él les respondió: «Mi madre y mis hermanos son los que escuchan la Palabra de Dios y la practican».

Lectura espiritual breve

Reflexionemos con estas palabras del Padre Christian Vinces:

La fe es entrar en relación con Cristo, escucharlo y hacer vida sus palabras.  Esta relación de fe del discípulo con el Maestro genera un lazo tan fuerte que Jesús los iguala a los lazos familiares:  “Mi madre y mis hermanos son aquellos que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica”.  Esta es la grandeza de la fe, nos acerca al Corazón de Jesús, y nos hace ser de los suyos, miembros de su Familia.

Esta respuesta del Señor en el Evangelio de hoy es también un elogio a nuestra Madre la Virgen María, la Madre de la Fe.  Pues, ¿quién mejor que ella escuchó la Palabra de Dios y la puso por obra?  Y Ella como Madre, nos sigue educando a todos los hijos de la Iglesia a entrar en una relación con Jesús tan fuerte que seamos realmente sus hermanos.

Breve meditación personal

Haz silencio en tu interior y pregúntate:

1.- ¿Descubro en mi vida que la fe recibida me hace estrechamente cercano a Jesús, me hace su hermano?

2.- ¿Me dejo educar por María, por su acción maternal para acércame a su Hijo?

Acción de gracias y peticiones personales

Muchas gracias Señor por este momento en que me recuerdas la importancia de aprovechar el tiempo que me regalas para conquistar la santidad que anhelo. Como me enseña San Pio de Pietrelcina mi vida no está en mis manos sino en las tuyas. Ayúdame con tu gracia a fortalecer mi libertad para responder con fidelidad a lo que me pides cada día, poniendo por obra tus palabras. Amén.

(Si quieres, puedes pedirle al Señor por tus intenciones).

Reza un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria…

Consagración a María

Pidámosle a María que nos acompañe siempre:

Acuérdate,
¡oh piadosísima, Virgen María!,
que jamás se ha oído decir
que ninguno de los que
han acudido a tu protección,
implorando tu auxilio
haya sido abandonado de Ti.

Animado con esta confianza,
a Ti también yo acudo,
y me atrevo a implorarte
a pesar del peso de mis pecados.

¡Oh Madre del Verbo!,
no desatiendas mis súplicas,
antes bien acógelas benignamente. Amén

+ En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Mi vida en Xto new 50