Mi vida en Xto

Oración del sábado: «Quien me ha visto a Mí ha visto al Padre»

Ciclo A – Pascua – Semana 04 – Sábado
13 de mayo de 2017

+ En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Oración inicial

Señor Jesús, te doy gracias por tener este momento de oración. Yo sé que Tú me quieres, y quieres que yo te conozca cada vez más. Te pido que me ayudes a escuchar tu palabra y descubriéndote en ella, pueda seguirte cada día con más ardor y mayor fidelidad.

Acto penitencial

(Hago en silencio un breve examen de conciencia de mi último día).

Jesús, perdóname por todas las veces que te he rechazado; en las cosas pequeñas y en las grandes; en lo explícito y en lo implícito; en mis pensamientos, mis palabras o mis acciones. Gracias por tu amor infinito. Gracias por que no ves mi pecado, sino mi corazón arrepentido. Gracias Señor por ser tan bueno conmigo.

Lectura Bíblica

«Quien me ha visto a Mí ha visto al Padre» (Jn 14,7-14)

«Si me conocen a mí, también conocerán al Padre. Pero ya lo conocen y lo han visto». Felipe le dijo: «Señor, muéstranos al Padre, y eso nos basta». Jesús le respondió: «Hace tanto tiempo que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conoces, Felipe? El que me ve a mí ve al Padre. ¿Cómo es que dices: “Muéstranos al Padre”? ¿No crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Cuando les enseño, esto no viene de mí, sino que el Padre, que permanece en mí, hace sus propias obras. Yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Créanme en esto; o si no, créanlo por las obras mismas. En verdad les digo: el que crea en mí hará las mismas obras que yo hago y, como ahora voy al Padre, las hará aún mayores. Todo lo que pidan en mi Nombre lo haré, de manera que el Padre sea glorificado en su Hijo. Y también haré lo que me pidan invocando mi Nombre».

Lectura espiritual breve

Lee este texto de San Juan Pablo II:

La situación del mundo contemporáneo pone de manifiesto no sólo transformaciones tales que hacen esperar en un futuro mejor del hombre sobre la tierra, sino que revela también múltiples amenazas, que sobrepasan con mucho las hasta ahora conocidas… Revelada en Cristo, la verdad acerca de Dios como «Padre de la misericordia» nos permite «verlo» especialmente cercano al hombre, sobre todo cuando sufre, cuando está amenazado en el núcleo mismo de su existencia y de su dignidad. Debido a esto, en la situación actual de la Iglesia y del mundo, muchos hombres y muchos ambientes guiados por un vivo sentido de fe se dirigen, yo diría casi espontáneamente, a la misericordia de Dios. Ellos son ciertamente impulsados a hacerlo por Cristo mismo, el cual, mediante su Espíritu, actúa en lo íntimo de los corazones humanos.

Breve meditación personal

Haz silencio en tu interior y pregúntate:

1.- ¿Qué me dice el evangelio que he leído?

2.- ¿Cómo ilumina mi vida?

3.- ¿Qué tengo que cambiar para ser más como Jesús?

4.- ¿Qué me falta para ser más como Él?

Acción de gracias y peticiones personales

Gracias Jesús por ayudarme a conocerte a Ti y al Padre cada día más. Gracias por mostrarme cómo tu Padre es también mi Padre y escucha mis suplicas. Te pido que me ayudes a responder con generosidad a su amor infinito, amando a mi prójimo, así como Tú y Él me han amado. Gracias Jesús. Amén.

(Si quieres, puedes pedirle al Señor por tus intenciones).

Reza un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria…

Consagración a María

Pidámosle a María que nos acompañe siempre:

Salve, Reina de los Cielos
y Señora de los ángeles;
salve raíz, salve puerta,
que dio paso a nuestra luz.

Alégrate, Virgen gloriosa,
entre todas la más bella;
salve, agraciada doncella,
ruega a Cristo por nosotros.

D: Que con el auxilio de tan dulce intercesora,

T: seamos siempre fieles en el terreno caminar. Amén

+ En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Lecturas de la Misa del día