Mi vida en Xto

Oración del lunes: “¿Quién es el más grande en el Reino de los Cielos?”

Ciclo A – Tiempo Ordinario – Semana 26 – Lunes
2 de octubre de 2017

+ En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Oración inicial

Buen Jesús, Tú que te has hecho hombre, siendo Dios, me enseñas a vivir la humildad. Te pido que por medio de esta oración pueda entender la grandeza de lo sencillo, de lo pequeño, que en realidad es lo más grande a los ojos de Dios.

Acto penitencial

(Hago en silencio un breve examen de conciencia de mi último día).

Perdóname Señor por todas las veces en que me creo autosuficiente y te saco de mi vida. Ayúdame Señor a no pecar más contra Ti, a ser humilde, a saberme y reconocerme necesitado aprendiendo a extenderte la mano para caminar dócilmente a tu lado.

Lectura Bíblica

“¿Quién es el más grande en el Reino de los Cielos?” Mt 18,1-5.10

En aquel momento los discípulos se acercaron a Jesús para preguntarle: «¿Quién es el más grande en el Reino de los Cielos?». Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos y dijo: «Les aseguro que si ustedes no cambian o no se hacen como niños, no entrarán en el Reino de los Cielos. Por lo tanto, el que se haga pequeño como este niño, será el más grande en el Reino de los Cielos. El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí mismo. Cuídense de despreciar a cualquiera de estos pequeños, porque les aseguro que sus ángeles en el cielo están constantemente en presencia de mi Padre celestial.

Lectura espiritual breve

Escuchemos la invitación que nos hace el Papa San Juan Pablo II:

En efecto, ¿qué quiere decir: «Si no cambiáis y os hacéis como los niños, no entraréis en el Reino de los Cielos»? ¿Acaso no pone Jesús al niño como modelo incluso para los adultos? En el niño hay algo que nunca puede faltar a quien quiere entrar en el Reino de los Cielos. Al Cielo van los que son sencillos como los niños, los que como ellos están llenos de entrega confiada y son ricos de bondad y puros. Sólo éstos pueden encontrar en Dios un Padre y llegar a ser, a su vez, gracias a Jesús, hijos de Dios.

Breve meditación personal

Haz silencio en tu interior y pregúntate:

  1. – ¿Qué me dice el Evangelio que he leído?
  2. – ¿Cómo ilumina mi vida?
  3. – ¿Qué tengo que cambiar para ser más como Jesús?
  4. – ¿Qué me falta para ser más como Él?

Acción de gracias y peticiones personales

Gracias Señor por tu inmenso amor. Gracias por mostrarme la importancia de vivir de lo esencial. Ayúdame a ser como un niño, sencillo, confiado, abierto a aprender cada día. Tú sabes que lo que más anhelo es poder gozar de la comunión eterna contigo, y la humildad es la puerta para lograrlo. Amén.

(Si quieres, puedes pedirle al Señor por tus intenciones).

Reza un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria…

Consagración a María

Pidámosle a María que nos acompañe siempre:

¡Oh Señora mía, oh Madre mía!,
yo me entrego del todo a Ti
y en prueba de mi afecto,
con amor filial te consagro en este día
todo lo que soy,
todo lo que tengo.Guarda y protege,
y también defiende a este hijo tuyo,
que así sea. Amén.

+ En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Lecturas de la Misa del día